Bixa (Oviedo, Historia)
Oviedo y Valdés, édition de 1851.
Volume 1, Livre VIII
- Nom accepté : Bixa orellana
é por sí mismo é de la natura producido, como son todos los que he dicho,
y también los plantan los indios
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Bixa. Este es arbusto ó planta, produçido de sí mismo por industria é obra de la natura, como todos los que he dicho. Pero también este é los otros los plantan los indios, quando quieren ; y puse aqui este, porque vino á propóssito de la pintura de los indios con la bixa é la xagua. Esta planta ó bixa hay en esta é las otras islas é en la Tierra-Firme, é son tan altas como estado y medio de hombre, ó poco mas ó menos. Tiene la hoja quassi de la manera del algodón, y echa unos fructos en capullos que quieren paresger á los del algodón, salvo que por de fuera tienen un vello grosezuelo, por çiertas venas que de fuera señalan los apartamientos ó partes que de dentro tiene el capullo, dentro del qual están unos granos colorados, ó roxos, que se pegan como çera ó mas viscosos ; é de aquellos haçen unas pelotas los indios con que después se pintan las caras, é lo mezclan con çiertas gomas, é se haçen unas pinturas como bermellón fino, é de aquella color se pintan las caras y el cuerpo, de tan buena graçia que paresçen al mismo dia-
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blo. É las indias haçen lo mismo, quando quieren haçer sus fiestas é areytos ó bayles, y los indios, quando quieren paresçer bien, é quando van á pelear, por paresçer feroçes. Después aquesta bixa es muy mala de quitar hasta que passan muchos dias ; mas aprieta mucho las carnes é diçen que se hallan muy bien con ella, é aun tiene un bien ó sirve á los indios en esto : que quando están assi pintados, aunque los hieran, como es la pintura colorada é de la color que le sale la sangre, no desmayan tanto como los que no están pintados de aquella color roxa ó sanguina ; y ellos atribúyenlo á la virtud de la bixa, é no es sino por ser assi de color sanguina, con la qual no paresçe tanta la sangre, como se paresçe en otro indio que no esté embixado. Ella es pintura que, demás de su mal paresçer, no tiene buen olor, á causa de las gomas ó cosas con que la mezclan. Mas para pelear é mostrarse feroçes en la batalla se pintan de tal color ; y no debemos mucho maravillarnos de aquesto, pues los romanos, quando triunphaban, yban en el carro en silla dorada, con vestidura palmada y el rostro tinto de roxo, á imitaçion del elemento del fuego. Assi lo diçe Chripstóphoro Landino[1] en la exposiçion ó comento que hizo á la Comedía del Dante. De manera que estas gentes salvajes de acá ya tovieron á quien imitassen en Roma, con estas desvariadas pinturas ; y no solamente los romanos antiguos tuvieron tales costumbres, pero los británicos ó ingleses mas complidamente, pues todos solian teñirse con çierto ungüento de color bixio ó colorado, porque daba mas horrible aspecto en el combatir. Assi lo escribe aquel grand Julio Çésar en sus Comentarios[2] : é aun otros viçios escribe destos ingleses de tanta é mas admiraçion que los errores de los indios, pues diçe el mismo Çésar que diez é doçe dellos tenian una muger común, mayormente hermanos con hermanos é padres con hijos ; é quando los hijos nasçian, eran tenidos por de aquel que primero avia tocado la esposa. Por çierto peores cosas ó semejantes, ó ninguna como esta he oydo degir de gente del mundo, ni he leydo ni visto tan extraña é salvaje costumbre en alguna generaçion de todo lo que se ha usado ó usa en el mundo. — Tornemos á la historia de Indias. Digo que esta bixa es color estimada acá entre estas gentes desta isla é otras muchas en la Tierra-Firme, para los efetos que tengo dicho.
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