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Çirios (Oviedo, Historia)

Oviedo y Valdés, édition de 1851.

Volume 1, Livre VIII


Texte espagnol

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CAPITULO XXVII.
De unos cardos altos é derechos mayores que lanças de armas (é aun como picas luengas), quadrados y espinosos, á los quales llaman los chripstianos çirios, porque parecen çirios ó hachas de çera, excepto en las espinas é altura dellos : los quales llaman los indios de Venezuela dactos.


Los cardones que los chripstianos llaman çirios en esta isla, haylos assi mismo en otras muchas y en la Tierra-Firme. Estos son una manera de cardos muy espinosos é salvajes, que no hay en ellos parte de donde se puedan tocar, sin muy


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fieras espinas, non obstante que la natura se las pone por orden é á trechos unas de otras con mucho conçierto é compás repartidas en su compusiçion. Ellos son muy verdes é tan altos como una lança de armas, é algunos como una pica, é otros muy menores, é tan gruesos como la pantorrilla de un hombre, que ni sea gruesa ni delgada. Nasçen juntos é muy derechos, como aqui en esta hoja los he querido significar [Lám. 3.a fig. 10.a) en este debuxo é pintura dellos. Llevan estos cardos una fructa colorada, como un carmesí, del tamaño de una nuez, dulçe é buena de comer, llena de innumerables granillos é muy coloradíssima, é tiñen los labios é las manos lo que alcança el çumo della. No es fructa para dessear, ni es de mal gusto ni se dexa de comer, quando está madura é bien saçonada.

Estos cardones, después que han cresçido todo lo que han de cresçer, envejésçense como todas las cosas desta vida, é sécanse, y otros que han procreado están verdes á par de los viejos secos : de manera que los nuevos están verdes y las espinas pardas, é los mas antiguos é viejos están secos, é los unos é los otros en un esquadron.

No he podido alcançar á saber de qué se servían los indios destos cardones. En la Tierra-Firme, en la provinçia de Nicaragua, no están estos cardones fuera de los heredamientos de los indios ; y para solamente la fructa, me paresgçe que no es cosa para curar mucho della, y por esto sospecho que para mayor efeto ó por alguna espeçial propriedad los conservan allá : é assi debiera de ser ello acá, quando esta isla estaba poblada de indios, puesto que en los montes é arcabucos ó bosques hay muchos destos cardones en esta isla. Pero lo que agora está hecho monte era en el tiempo passado muy habitado, adonde esta fructa é cardones se hallan. Lo que yo he podido comprehender en esto no es mas de lo que tengo dicho, é por ventura esta fructa que á mí me paresçe no substançial ni de suave sabor, debe tener otro gusto en el paladar de los indios, ó seria para otros efetos que no alcançan los chripstianos hasta agora : á lo menos en esta isla yo no he podido inquirir mas de lo que tengo dicho en este caso.

Después de aver estado yo informado, por vista de ojos, de lo que he dicho destos árboles, digo que el muy reverendo señor obispo de Sanct Johan, que primero lo fué de Veneçuela, vino á esta cibdad de visitar aquel su obispado de Veneguela, donde hay muchos destos cardones ; é diçe que allá es muy buena fructa la que llevan ó produçen, la qual llanan dacto, é críanse çerca de la costa. Pero aquellos diçen este perlado é otros que nasçe un pie é cresçe quatro ó ginco palmos é mas, hasta ocho poco mas ó menos ; é de aquel tronco salen estos astiles derechos, como aqui están pintados : é dan una fructa en seys meses del año, é comiençan por abril ó mayo, é es del grandor de una mançana mediana este fructo, é toda la corteça cubierta de espinas ; é quítansela, é lo de dentro es de comer é quassi como pitahaya ; pero esta es mejor en el sabor. É estos gçiriales ó árboles no son en aquella provingia tan grandes como los desta isla, en la altura ni en redondo, é la madera es flaca é liviana é de poco ó ningún provecho por sí misma, y porque no es tractable, á causa de sus muchas espinas. Por manera, que con el tiempo se ha sabido esto que agora acresçenté en la relaçion destos cardones, é por bien que se escriban estas cosas, siempre se entenderán mejor de los que después de mí las escribieren, porque el tiempo y la experiençia enseñarán otras particularidades.


Traduction française